Lo que hubiera dado por volver a recorrer aquellas calles.
A oler de nuevo su fragancia…
A buscar por las esquinas retorcidas de aquellas callejas la luz que guiaba al final de un atardecer.
El tiempo había pasado pero seguía recordando en su memoria ese lugar…
Esas paredes encaladas, ese blanco puro, esa sensación de frescor tras los muros gruesos de las casas.
Volver a escuchar el sonido del agua en la fuente
El continúo goteo del grifo que mantenía la manguera en su extremo y refrescaba los adoquines
El olor a la tierra mojada, queriendo flotar como una nube de fragante dulzura sobre su alrededor.
Ese jazmín que desprende su aroma al paso de la brisa...mientras el caminante agita sus débiles ramas, bajo un suelo alfombrado de flores blancas.
Quiso volver allí por un instante, a la luz de una farola tenue, en la esquina de una casa azul.
A la sillas de enea junto a un umbral de patio, unas risas a media voz.
La calidez de su mano húmeda apretando la suya, cómplices las risas buscando un portal a oscuras donde robarle unos besos tímidos a unos labios tersos. La respiración agitada, nerviosas las caricias, dulces los susurros, cortas las palabras.
_buenas noches, hasta mañana.
Ver la como se aleja casi flotando sobre el calor de la noche, hasta convertirse en una sombra, un recuerdo.
Que no daría por volver….

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